Le contás al asistente qué querés cotizar, como se lo dirías a alguien de tu equipo. Él arma el presupuesto con tu logo y tus colores, y te da un link para mandarle a tu cliente.
Sin planillas ni PDFs que se pierden en el chat.
Logo, colores, tipografía, datos de contacto y tus condiciones habituales.
Cliente, trabajos, precios y fotos. Vas viendo la página armarse en vivo, y podés retocar a mano.
Por WhatsApp o mail. Te avisa cuando lo abren y tu cliente lo puede aceptar ahí mismo.
Presupuestos de muestra de una empresa ficticia. Abrilos desde el celular también.
Aviso en el panel cuando tu cliente abre el presupuesto.
Un botón para que lo acepten con su nombre, sin idas y vueltas.
Para los presupuestos que no querés que vea cualquiera.
Portada, galería de trabajos y videos de YouTube o Vimeo.
Subtotales, descuentos e IVA los calcula el sistema, no el asistente.
Desde la misma página se descarga o se imprime prolijo.
Te armamos la cuenta con tu marca y, si querés, un diseño a medida.
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